Escudo de la República de Colombia

El principal problema que tiene la nueva terminal del Norte de la ciudad, es la desactualización de los nuevos retos que esta debería cumplir

Publicado el Viernes, 03 Marzo 2017, en Noticias y Eventos

Cuatro años tuvieron que esperar los bogotanos para que empezara a operar el Terminal de Transporte del Norte de Bogotá, ubicado en la Calle 193 con Autopista Norte.

El principal problema que tiene la nueva terminal del Norte de la ciudad, es la desactualización de los nuevos retos que esta debería cumplir

Los capitalinos ya empezaron a utilizar el nuevo Terminal de Transportes, plan que empezó a diseñarse con el objetivo de fortalecer las terminales del Sur y la Central, debido al crecimiento de las relaciones que Bogotá tiene a diario con el resto de las regiones del país.

La apertura del terminal se tardó bastante y su diseño surgió por las necesidades de los usuarios frente a la alta demanda de pasajeros que este sector presenta a diario. “Esta situación se alargó mucho en el tiempo y en el proceso de los proyectos”, comentó el profesor del Institu-to de Estudios Urbanos, Fernando Montenegro. Recalcó que “hoy en día esa mirada de cómo se ha desarrollado los alrededores de Bogotá con el país, está mediado por un problema delicado”.

Para la Gerente de la Terminal de Transportes de Bogotá, María Carmen-za Espitia, “la terminal del norte está lista en su primera fase y espera-mos dar a conocer su operación a finales de este mes". Por otra parte, el Secretario de Movilidad de Bogotá, Juan Pablo Bocarejo, señaló que “esta infraestructura solo puede asumir el 40 % de los 31.317 pasajeros que se movilizan a diario por la Autopista Norte, por lo que serían necesarias modificaciones en las obras”.

Inaugurar este tipo de espacios es vital no solo para el desarrollo de Bogotá, sino para los usuarios quienes se podrán beneficiar de este sistema, claro está, siempre y cuando las obras estén bien diseñadas, planificadas y cumplan con las necesidades de la comunidad.

Sin embargo, para el Profesor Montenegro, es sin duda un problema la cantidad de personas que se desplaza desde la capital hacia los munici-pios y desde los mismos a Bogotá, “es sumamente amplio este despla-zamiento y diría que es el principal problema junto con la desactualización de la infraestructura, la terminal debe cumplir y asumir nuevos retos de planificación”.

Dentro de los retos que se deben superar, está el de resolver la proble-mática de las relaciones regionales de corta distancia, en donde la interacción entre la población de los municipios vecinos es bastante alta y ha superado muy de lejos la relación de Bogotá con el resto del país.

Para la Gerente Espitia esta terminal comenzó a operar con "24 taquillas, 19 bahías de acceso de pasajeros y será una operación de paso, del 50% de la operación del Salitre y esperamos pueda atender la demanda de la 170". Por otra parte, el Secretario de Movilidad de Bogotá reiteró que el nuevo Terminal de Transporte del Norte, “estuvo mal diseñado y que será necesario una nueva obra en ese punto de la capital”.

No hay cifras exactas referentes al número de autobuses y de personas que se movilizan por esta parte de la ciudad y del país, “siempre que trabajo las investigaciones sobre la Sabana de Bogotá doy un dato que comprobé personalmente; en el andén de la calle 170 a diario y constantemente hay entre 20 y 25 buses que se dirigen a Tunja y al resto de Boyacá”. Es decir, que los ciudadanos tienen una amplia oferta, “hay un súper Transmilenio que está uniendo a Bogotá con el norte de Cundina-marca y de Boyacá, no hay terminal que vaya a cumplir con esos retos”, señaló el Académico Fernando Montenegro.

De acuerdo a lo anterior la Doctora Espitia comentó que la terminal funcionará con los servicios básicos, “por ahora no se contemplan más obras teniendo en cuenta la falta de recursos por parte del Distrito”.

El nuevo espacio espera movilizar unos 11.000 pasajeros al día y cuenta con 24 taquillas con tiquetes para los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, la Costa Atlántica y los Santanderes.

En conclusión, debe ser absolutamente necesario diseñar un nuevo terminal que esté ubicado en la calle 230 o 235 y que realmente cumpla con las necesidades de la ciudadanía. “Que no pasé lo que sucedió con la terminal del Sur que no superó las expectativas y evidentemente se ve que el problema supero totalmente a la solución”, como lo comenta el urbanista Montenegro.

Por ahora resta esperar cuándo el Gobierno da inicio a una nueva construcción, con una planificación acorde para que los colombianos puedan movilizarse de manera fácil por el país y sin mayores contratiempos.

  • Nota escrita para el Observatorio de Gobierno Urbano del IEU. Autor: Milton Medina

    • Etiquetas: AGU
    • Visitas: 227
    • Calificar:
      5.0/5 Rating (1 votos)